Avivar la vocación a la santidad
Sermón para la Solemnidad de Todos los Santos. Domingo 1 de noviembre de 2026
Ap 7,2-4.9-14
1 Jn 3,1-3
Mt 5,1-12
1. Celebramos, queridos hermanos, la fiesta de Todos los Santos. Recordamos en un mismo día a la multitud de hombres y mujeres, "a esa muchedumbre inmensa –como dice el libro del Apocalipsis– que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas", la mayoría de los cuales no figuran en el santoral oficial, pero que a lo largo de los siglos han respondido con amor y fidelidad a la llamada de Dios y han seguido los pasos de Cristo, y que ahora, como también dice el Apocalipsis, "están de pie, delante del trono y del cordero (que es Cristo) vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos".
Hoy es la fiesta de tantos y tantos cristianos sencillos y humildes, que probablemente no fueron grandes protagonistas en la historia, ni llevaron a cabo grandes empresas o acciones especialmente llamativas o sobresalientes, pero que hicieron lo más importante: creyeron en Jesús como su Dios y Señor, escucharon su palabra, se esforzaron por plasmarla en su vida y, con humildad y sin alardes, han sufrido y llorado, han tenido hambre y sed de justicia, han padecido persecución o han sido insultados por el nombre de Cristo, han vivido con amor, han sido misericordiosos y han trabajado por la paz. Todos ellos, en el tiempo y situaciones en que les tocó vivir, fueron atraídos por Cristo e hicieron del Evangelio la norma de su vida, una vida que ofrecieron a Dios como culto puro y verdadero.
En cualquier rincón del mundo donde los cristianos se reúnan hoy para celebrar la Eucaristía, y en un incontable número de lenguas diferentes, se proclamarán las bienaventuranzas. Y llegará a los oídos de todos esta verdad: el sentido de la vida del hombre y su auténtica felicidad y bienaventuranza, sólo se puede encontrar en el seguimiento de Cristo, nuestro Dios y Señor, nuestro Salvador, y hombre perfecto.
2. Esta fiesta de hoy es para la Iglesia entera un motivo de acción de gracias a Dios, porque de forma ininterrumpida a lo largo de los siglos y en todo tiempo y lugar, ha suscitado en hombres y mujeres de toda raza, cultura y condición, el deseo de ser fieles a su bautismo y de vivir el evangelio sin reservas; y les ha concedido la fuerza para realizarlo. Hoy de un modo especial damos gracias a Dios por el don de la santidad en la Iglesia.
Pero esta fiesta es también un motivo para avivar en nosotros, en cada uno de los cristianos, la vocación a la santidad. Esta vocación, o llamada, la recibimos en el momento de nuestro bautismo. Como sabemos, en el bautismo fuimos renovados por el Espíritu Santo, regenerados para una vida de gracia; en él fuimos incorporados a Cristo, participando de su muerte y resurrección, y hechos miembros de la Iglesia; en el bautismo fuimos constituidos "hijos de Dios", y desde entonces nuestra vida dejó de ser nuestra para ser de Cristo. Por eso, responder a la llamada de santidad es lo mismo que ser fieles a nuestro bautismo.
Esta fiesta de Todos los Santos nos recuerda hoy nuestra verdadera vocación como cristianos. El hacer memoria de la multitud ingente de hombres y mujeres que fueron fieles a la gracia y vivieron el evangelio sin condiciones, nos estimula para que también nosotros, en medio de nuestro mundo, nos esforcemos por ser fieles a nuestro bautismo y realicemos nuestra verdadera vocación. La fiesta de hoy nos dice claramente que ser santo, ser cristiano, seguir a Cristo, no es una quimera irrealizable ni algo reservado a unos cuantos especialmente dotados o privilegiados; ni algo de otro tiempo. La santidad es la vocación de todo cristiano y, por ello, hemos de orar con insistencia al Señor para que, con su gracia, seamos capaces de responder a su llamada de vivir como él vivió y nos enseñó.
Que sea ésta nuestra oración en esta Eucaristía: pedirle al Señor, poniendo nuestra confianza en la multitud de intercesores que tenemos en el cielo, que nos renueve interiormente para poder vivir como verdaderos cristianos en este mundo y para este mundo.





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